El transporte público de San Juan atraviesa un nuevo foco de conflicto luego de que la Unión Tranviarios Automotor (UTA), Seccional San Juan, anunciara este miércoles que se encuentra en estado de alerta y asamblea permanente ante la falta de acuerdo con las empresas del sector.
La medida surge en medio de las negociaciones con la Asociación del Transporte Automotor de Pasajeros (ATAP). El reclamo gremial se centra en diferencias salariales correspondientes a los meses de julio y agosto, además de dos cuotas pendientes de un adicional no remunerativo que todavía no fueron depositadas.
Desde el sindicato expresaron su inquietud ante la falta de respuestas favorables por parte del sector empresario, motivo por el cual decidieron mantenerse en asamblea permanente mientras aguardan una resolución para destrabar la situación.
Pese a la tensión planteada, la organización gremial no informó hasta el momento la realización de un paro de colectivos ni fijó fechas para una medida de fuerza, aunque la continuidad de las asambleas deja abierta la posibilidad de futuras acciones directas.
Este escenario genera incertidumbre entre los usuarios del servicio de corta y media distancia, especialmente tras los inconvenientes registrados durante octubre pasado, cuando los choferes llevaron a cabo una retención de tareas por desacuerdos en la liquidación de sus haberes.
En aquel momento, el 15 de octubre, ambas partes habían alcanzado un entendimiento transitorio para garantizar la continuidad de las frecuencias, pero las diferencias salariales de julio y agosto continuaron sin resolverse y volvieron a motivar los reclamos actuales.










