Boca Juniors se consagró campeón de la Tabla Anual del fútbol argentino tras vencer agónicamente a Defensa y Justicia por 1 a 0 en la Bombonera. Cuando el partido se moría y el título parecía esfumarse, apareció el ecuatoriano Enner Valencia para desatar la locura de los hinchas.
El único tanto del encuentro llegó a los 50 minutos del complemento, en el quinto minuto de los seis adicionados por el árbitro. Tras un centro largo enviado desde la izquierda por Lautaro Blanco, el arquero visitante Matías Borgogno falló en la salida al chocar con Lautaro Di Lollo, dejando la pelota suelta para que Valencia definiera con precisión.
La consagración xeneize se vivió con dramatismo porque Rosario Central, su inmediato perseguidor, cumplió con su parte al derrotar por 2 a 0 a Estudiantes de Río Cuarto con goles de Julián Fernández y Emanuel Coronel. Con ese resultado en el Gigante de Arroyito, los rosarinos acariciaban el bicampeonato hasta que el delantero ecuatoriano cambió la historia en Brandsen 805.




El director técnico Rodolfo Arruabarrena había mandado a la cancha al atacante a los 30 minutos del segundo tiempo con una indicación clara. "El Vasco me dijo que trate de estar cerca de Miguel (Merentiel). Sabía que una iba a quedar y por suerte ocurrió", relató el goleador tras el encuentro.
En medio de los festejos, el protagonista principal de la tarde reconoció la magnitud de su conquista. "Es el gol más importante de mi carrera sin lugar a dudas", expresó, y le dedicó el triunfo al presidente de la institución, Juan Román Riquelme: "Estoy agradecido con él, por haber confiado en mí y traerme al club más grande de América Latina".
Con esta victoria, el conjunto de La Boca abrochó el primero de los objetivos del año y sumó la estrella número 75 a su historia institucional, en una jornada inolvidable que devolvió la alegría a las tribunas.









