El ajuste presupuestario que afecta al Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) genera preocupación por el futuro de dos activos científicos clave ubicados en la región de Cuyo: la colección viva de olivos más importante del continente americano y la tercera colección de germoplasma de vides a nivel mundial.
La advertencia se desprende de un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el cual analiza las consecuencias del recorte de fondos sobre las capacidades de investigación, la infraestructura científica y el trabajo de los equipos técnicos del organismo.
En provincias como San Juan, donde la olivicultura y la vitivinicultura cumplen un rol central en la matriz productiva, la preservación de este material genético resulta indispensable para desarrollar variedades adaptadas a las condiciones ambientales y sostener la competitividad de los cultivos.
Los bancos de germoplasma resguardan una diversidad biológica fundamental que no solo se utiliza en programas de mejoramiento y estudios científicos, sino que también ofrece herramientas estratégicas para enfrentar eventuales cambios climáticos y nuevas enfermedades en los cultivos.
El informe del CEPA señala que el proyecto de Presupuesto contempla la eliminación de una fuente histórica de financiamiento que representaba más de la mitad de los ingresos del organismo, lo que derivaría en una caída real del presupuesto del INTA para el año 2027.
Asimismo, el documento detalla un retroceso en la estructura territorial del instituto a nivel nacional, con el cierre de agencias y oficinas, además de una fuerte reducción en las actividades de investigación y desarrollo que se llevan adelante en las provincias.










