El Gobierno estadounidense le anticipó a las empresas de su país que operan en Argentina la posibilidad de contar con fondos de financiamiento por hasta u$s 30.000 millones. La iniciativa se divide en distintas líneas que actualmente se encuentran bajo análisis de los organismos norteamericanos.
Por un lado, la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional (DFC) cuenta con una capacidad para financiar inversiones en el país por u$s 20.000 millones, lo que representa el 10% de su capacidad total. En paralelo, el Eximbank evalúa mejorar la categoría de Argentina dentro de su portfolio, lo que abriría un escenario para otros u$s 10.000 millones adicionales.
La información fue detallada por Alejandro Díaz, presidente de la Cámara de Comercio Argentino-Estadounidense (Amcham), tras la reciente visita del subsecretario de Estado norteamericano, Cristopher Landau, y de la comitiva que explicó los alcances de estas herramientas a los empresarios.
El mecanismo de asistencia contempla desde desembolsos hasta garantías y seguros. En el caso del DFC, el organismo no actúa como financiador único y establece topes máximos por iniciativa, pero su respaldo sirve para canalizar otras fuentes de recursos hacia los proyectos.
Actualmente, la DFC analiza al menos 25 proyectos de empresas que operan en Argentina. Se mantiene la condición de no canalizar fondos hacia firmas bajo control estatal, aunque esto no excluye a aquellas que cuenten con accionistas de empresas controladas por Estados.
Entre los sectores bajo la lupa se destacan la logística vinculada a minerales críticos como el litio y el cobre, además de la producción de petróleo y gas. Referentes del mercado energético sostienen que este sector mantiene su confianza y no observa las elecciones con especial preocupación, destacando la continuidad de Vaca Muerta como política de Estado.







