Al menos 30 personas murieron y decenas resultaron heridas este miércoles tras el choque de dos trenes de alta velocidad en la provincia de Toledo, a unos 150 kilómetros de Madrid, según informaron fuentes oficiales citadas por la agencia EFE.
El trágico accidente ocurrió a la altura de la localidad de Urda e involucró a una formación de AVE de Renfe y a un tren de la operadora Iryo, en el que viajaban 147 y 397 pasajeros, respectivamente. Tras el fuerte impacto, dos vagones cayeron por un terraplén.
De acuerdo con los primeros indicios señalados por el diario español La Vanguardia, el tren de Iryo se encontraba detenido en la vía por motivos que aún se desconocen cuando la formación del AVE lo embistió por detrás, provocando el desrrielamiento y la caída de los coches.
En el lugar del siniestro trabajan de forma intensa dotaciones de bomberos, personal médico y equipos de rescate. En tanto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decidió suspender su agenda oficial ante la gravedad de la tragedia.







