Bob Dylan lleva décadas llamando a las puertas del cielo con su icónico Knockin’ on Heaven’s Door, pero esta vez se le han abierto las del Vaticano. Al otro lado le esperaba el papa León XIV. El legendario cantautor, de 85 años, y el Pontífice, de 71, mantuvieron este miércoles una reunión tan sorprendente como curiosa, marcada por las sonrisas, el intercambio de regalos y, de forma inevitable, por un estilismo que no ha dejado a nadie indiferente. A ambos los une, además, un origen compartido: el Medio Oeste de Estados Unidos, ya que Dylan nació en Minnesota y León XIV en Chicago.
El encuentro se celebró en el Palacio Apostólico con motivo del paso del premio Nobel de Literatura por Italia, donde este jueves, 5 de noviembre, ofrecerá un concierto en el Palazzo dello Sport de Roma. Según precisó Vatican News, la cita fue breve y transcurrió en un ambiente cercano y distendido. Con todo, las imágenes del momento se han convertido en la gran anécdota de la jornada.
El llamativo estilo de Bob Dylan
Más allá del valor institucional de la cita, lo que más comentarios ha generado ha sido la vestimenta elegida por el músico. Lejos del protocolo habitual y de la etiqueta formal, Dylan se presentó vestido casi íntegramente de negro, luciendo una sudadera con la capucha puesta, guantes oscuros y una corbata de lunares ligeramente desajustada. El marcadísimo contraste con la tradicional sotana blanca de León XIV dejó una estampa para el recuerdo.









