El fenómeno climático de El Niño ingresará en su etapa de mayor influencia en la provincia a partir de diciembre, con un impacto que se extenderá hasta el mes de abril del próximo año. La advertencia fue realizada por la investigadora y climatóloga de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), Agustina Albeiro, quien señaló que se trata del registro más fuerte observado en el período instrumental.
El periodo crítico se concentrará durante los meses de verano. "Diciembre, enero y febrero son los meses pico en donde, si miramos los pronósticos de los centros globales, sale directamente un cien por ciento de probabilidades de que sea muy fuerte", indicó la especialista, agregando que el fenómeno comenzará a perder fuerza recién entre febrero y marzo.
Las condiciones atmosféricas de la temporada estival estarán marcadas por el ingreso de masas de aire cálido y húmedo desde el centro y este del país. Debido a esto, el verano se presentará cálido y húmedo, con una tendencia a registrar precipitaciones por encima de los valores habituales en todo el territorio provincial.

Respecto a las marcas térmicas, la investigadora aclaró que no se prevén olas de calor extremo tan prolongadas como en años anteriores. Las temperaturas habituales de unos 35 grados descenderán levemente debido a la mayor presencia de humedad e inestabilidad en la atmósfera.
La combinación de lluvias intensas y la saturación de los suelos sanjuaninos, que cuentan con abundante material de arrastre, eleva la probabilidad de formación de aluviones. Asimismo, el sector productivo ya experimenta consecuencias, especialmente en la vitivinicultura, donde los productores reportan problemas de peronóspora en la vid a causa del exceso de humedad y la falta de sol.
Ante este escenario, se recomendó a la población seguir las alertas oficiales, mantener limpias las acequias y bocatormentas, y contar con la mochila de emergencia aconsejada por la Dirección de Protección Civil para mitigar los riesgos asociados a las tormentas.






