Irán afirmó que tiene la capacidad de restablecer la seguridad y reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de 48 horas, aunque condicionó la medida a una respuesta favorable de Estados Unidos. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, indicó que la decisión de avanzar diplomáticamente se encuentra ahora en manos de Washington.
Durante una conferencia de prensa brindada en Teherán, el funcionario explicó que el plan original para normalizar la situación, que contemplaba siete jornadas, fue reducido a dos días como una demostración de buena fe. El objetivo es facilitar el inicio de negociaciones indirectas a través de mediadores.
El vocero sostuvo que la reapertura del paso marítimo no podrá concretarse mientras persista el bloqueo naval impuesto por Estados Unidos contra los puertos iraníes. En esa línea, calificó las exigencias de su país como razonables y reclamó que sean atendidas antes de avanzar en cualquier entendimiento.
Las condiciones planteadas por Teherán fueron presentadas inicialmente el pasado 22 de septiembre mediante intermediarios, en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas celebrada en Nueva York. Dicha propuesta busca poner fin a las hostilidades y destrabar el conflicto.
Entre los principales reclamos presentados figuran el cese de los enfrentamientos, el levantamiento total del bloqueo naval, la eliminación de las restricciones que pesan sobre las exportaciones de petróleo y la liberación de activos financieros iraníes que permanecen congelados en el extranjero.
Hasta el momento, los intentos diplomáticos no lograron destrabar las negociaciones entre ambas naciones, por lo que la situación en el estratégico estrecho de Ormuz continúa supeditada a los próximos pasos que decida dar el gobierno estadounidense.








