El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, planea invitar a su par argentino, Javier Milei, y al mandatario estadounidense, Donald Trump, a la ceremonia de asunción de su nuevo mandato, fijada para el 5 de enero en Brasilia. La iniciativa busca enviar una señal política de distensión y superar las marcadas diferencias que atraviesan los vínculos bilaterales.
La relación entre Buenos Aires y Brasilia transita uno de sus momentos más delicados debido a los reiterados cruces políticos y al distanciamiento entre ambos gobiernos. A pesar de este escenario y de que ninguno de los dos líderes extranjeros reconoció todavía públicamente su victoria electoral, fuentes del entorno presidencial brasileño confirmaron que ambos figurarán en la lista de personalidades convidadas.
Los vínculos entre Argentina y Brasil sufrieron diversos episodios de tensión, profundizados durante la campaña electoral brasileña y tras el reciente balotaje. A esto se sumaron los cuestionamientos previos del mandatario libertario y la situación generada en torno a la salida del país del dirigente Flávio Bolsonaro, un episodio que derivó en gestiones diplomáticas en Brasilia.

Antes de la ceremonia de asunción en Brasilia, los presidentes de Argentina y Brasil podrían volver a encontrarse en el marco de la cumbre del Mercosur, prevista para el 4 de diciembre en Montevideo, y semanas más tarde en la cumbre del G20.
Por otro lado, la iniciativa hacia Washington apunta a recomponer el diálogo y reducir aranceles a los productos brasileños. En el plano diplomático, el canciller Mauro Vieira mantuvo un encuentro con el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, de cara a las próximas citas internacionales.








