El Museo de la Casa Rosada fue escenario de una celebración por el Día Nacional de las Iglesias Evangélicas y Protestantes, conmemorada en base a una ley sancionada en 2024. De manera sorpresiva, el presidente Javier Milei y la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, se hicieron presentes en el lugar tras un aviso del personal de Casa Militar.
Testigos del encuentro indicaron que previo al arribo de los hermanos Milei se solicitó a los asistentes que entreguen sus teléfonos celulares en sobres y se prohibió tomar fotografías o filmar. La actividad no fue difundida a través de los canales oficiales de comunicación del Gobierno nacional.
Durante su participación, que duró unos 20 minutos, el mandatario brindó un discurso en el cual remarcó la importancia de “la moral como política de Estado” y posteriormente saludó con abrazos a los pastores presentes. Desde la administración central intentaron minimizar cualquier cortocircuito con la Iglesia Católica al señalar que las fechas coinciden con la conmemoración evangélica.

En paralelo a este acercamiento, la Plaza de Mayo comenzó a exhibir las banderas del Vaticano y el Ejecutivo trabaja junto a la Iglesia Católica para coordinar la llegada del papa León XIV, prevista para el próximo domingo y que incluirá misas en Buenos Aires, Luján y Córdoba.
La agenda presidencial continuará con un viaje a Neuquén para inaugurar un nuevo templo evangélico perteneciente a la iglesia Jesús es Rey, con capacidad para 4000 fieles. El espacio está dirigido por el pastor Hugo Márquez, padre de la senadora nacional libertaria Nadia Márquez.
Desde el entorno de los organizadores aclararon que las instalaciones no contaron con financiamiento estatal. Según detalló el pastor Márquez, la obra se concretó exclusivamente mediante donaciones y aportes voluntarios de los integrantes de la comunidad religiosa.










