Flávio Bolsonaro abandonó Brasil en una precipitada huida con destino a Estados Unidos, tras perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva. La salida del senador se concretó luego de que un magistrado del Supremo Tribunal Federal le ordenara entregar su pasaporte, a raíz de una solicitud de la policía federal que lo investiga por presuntos casos de blanqueo de capitales.
El viaje del excandidato se produjo tras una derrota en los comicios y contó con la intervención del gobierno argentino y la facilitación del ingreso por parte de la administración de Donald Trump. Ya instalado en Miami, Bolsonaro cuestionó a la Justicia de su país y comparó su situación con la del héroe francés Charles De Gaulle.
A pesar de haber permitido su entrada al país, fuentes oficiales informaron que la Casa Blanca no tiene previsto respaldar las pretensiones políticas de Flávio Bolsonaro ni reconocerlo como líder legítimo de Brasil. Los voceros indicaron que el presidente estadounidense busca evitar una nueva crisis en las relaciones bilaterales con el gobierno de Lula da Silva.



Analistas y funcionarios estadounidenses señalaron que el capital político del senador quedó severamente mermado tras su autoexilio, al punto que referentes conservadores de Brasil criticaron su repentina partida. Asimismo, sectores diplomáticos brasileños evaluaron que la huida debilita a la oposición conservadora en el Congreso local.
Por su parte, el presidente Lula da Silva busca evitar que el episodio escale hasta convertirse en una crisis diplomática con Estados Unidos. Desde la diplomacia del gigante sudamericano consideraron superado el incidente vinculado al desplazamiento del senador por territorio extranjero antes de su llegada a Florida.









