En la frontera sur de Texas, las redadas y operativos de control migratorio han generado un clima de tensión entre la comunidad hispana. Constructores y trabajadores locales denuncian la irrupción de agentes federales en obras en busca de indocumentados, una situación que afecta a ciudadanos y residentes con trámites en curso.
El Valle del Río Grande, un conglomerado de ciudades fronterizas donde los latinos se inclinaron mayoritariamente por Donald Trump en las elecciones de 2024, registra hoy un marcado giro en el humor social. A las críticas por los arrestos masivos se suma el malestar económico por la inflación.
Benjamín “Benny” Meléndez, un constructor estadounidense de origen mexicano que trabaja en la localidad de San Juan, relató su decepción política. Tras haber votado a Joe Biden en 2020 por la promesa de una reforma migratoria que no se concretó, apoyó a los republicanos en los comicios presidenciales anteriores.
Sin embargo, el trato actual hacia la comunidad latina motivó un nuevo cambio en su postura. "Vamos a castigar a los republicanos haciendo que ganen los demócratas. Porque queremos mandar un mensaje muy claro: todo aquel que se vuelva a meter con el latino y con el hispano no solamente perderá dinero, va a perder poder político. Porque ya estamos cansados", expresó.
De acuerdo con las encuestas, este descontento generalizado se extiende a nivel nacional y representa un riesgo para los republicanos en las elecciones legislativas que se celebrarán el próximo martes.
En la región fronteriza, la disputa electoral es voto a voto. Los sondeos señalan que el candidato demócrata al Senado, James Talarico, mantiene una ligera ventaja sobre el republicano Ken Paxton en un distrito tradicionalmente dominado por el partido gobernante.








