Un dron ruso se estrelló este jueves contra una estación de tren en la ciudad de Dnipró, ubicada en el sureste de Ucrania, y causó la muerte de al menos 14 personas que esperaban en el andén. El ataque fue calificado como un hecho "espantoso" y "horrible" por el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.
El impacto alcanzó directamente a un sector donde se encontraban estacionados un tren de cercanías y otro de pasajeros de servicio regular. Según informaron las autoridades policiales del país, al menos diez personas resultaron heridas como consecuencia de la explosión.
Imágenes difundidas por los servicios de emergencia ucranianos evidenciaron los daños en el lugar, con los dos trenes de pasajeros calcinados, las ventanas destrozadas y la presencia de rescatistas asistiendo a las víctimas en el andén.

Desde la Fuerza Aérea ucraniana detallaron que las defensas lograron interceptar tres drones a reacción durante la jornada diurna, pero un cuarto artefacto logró eludir los sistemas y colisionó contra la terminal ferroviaria. Por su parte, el director de la compañía ferroviaria, Oleksandr Pertovski, indicó que se había emitido una advertencia sobre la amenaza, aunque lamentó que todavía hubiera mucha gente en la zona.
El episodio se produjo de manera simultánea a los esfuerzos de Ucrania y Rusia por mantener una frágil tregua en Oleshky, una ciudad del sur que permanece bajo ocupación rusa desde 2022. Tras el bombardeo, Zelenski renovó sus críticas al entendimiento alcanzado este mes entre el mandatario estadounidense, Donald Trump, y su par ruso, Vladimir Putin, respecto al alivio de sanciones al sector energético a cambio de suministro de diésel.
"¿Cuántos ataques terroristas de este tipo ha llevado a cabo Rusia contra nuestro pueblo desde que se levantaron las sanciones contra algunos oligarcas rusos y el sector energético, en lugar de reducir la tensión?", cuestionó el jefe de Estado ucraniano, quien además exigió que la comunidad internacional mantenga la presión sobre el Kremlin.







