La Municipalidad de la Ciudad de San Juan puso en marcha una iniciativa que transforma botellas plásticas recuperadas en ladrillos ecológicos para embellecer y renovar plazas y plazoletas del departamento. El proyecto busca promover una ciudad sustentable a través de la reutilización de residuos y la reducción del impacto ambiental.
El subsecretario de Servicios y Ambiente municipal, Lisandro Cevinelli, explicó que el proceso consiste en moler las botellas PET para luego mezclarlas con arena y cemento. La fórmula utilizada contiene aproximadamente un 60 por ciento de plástico, un 20 por ciento de arena y un 20 por ciento de cemento.
Desde el área comunal aclararon que estos elementos no se destinan a construcciones estructurales que soporten grandes cargas. En su lugar, se emplean en cordones, perímetros alrededor de los árboles y se analiza su uso futuro en la construcción de pisos.
Esta producción de ladrillos se engloba dentro del programa "La Ciudad Recicla", una estrategia que fomenta la separación de residuos en origen y cuenta con recolección diferenciada en cerca de una docena de barrios. La propuesta también alcanza a más de 20 establecimientos educativos y dispone de un punto limpio en el Centro Ambiental para recibir pilas, baterías y artefactos electrónicos.
Los nuevos materiales ya fueron colocados en puntos de la ciudad como la plaza 25 de Mayo, la plaza Walter Melcher y la plazoleta Padre Garbini. La meta de la gestión municipal es intervenir entre 15 y 20 espacios verdes mediante estas acciones de renovación.
En paralelo a la colocación de los ladrillos ecológicos, el municipio implementó sistemas de riego presurizado o por goteo para optimizar el recurso hídrico, incorporó vehículos eléctricos para tareas de mantenimiento y proyecta sumar dos camiones 100 por ciento eléctricos próximamente.
Asimismo, el plan de forestación urbana ya permitió plantar unos 500 árboles en el transcurso de los últimos dos meses, con la expectativa de alcanzar el millar de ejemplares hacia fines de noviembre. Con estas medidas, la administración local apunta a consolidar un perfil ecológico y funcional en los espacios comunitarios.





