La visita del Papa León XIV a la Argentina demandará uno de los operativos más grandes de la historia nacional para una movilización que se proyecta en millones de personas durante cuatro días y tres noches. El despliegue es coordinado entre la seguridad vaticana, las fuerzas federales y las locales, e involucrará a decenas de miles de efectivos, personal de salud, bomberos, trabajadores municipales y voluntarios.
El cronograma prevé que el Sumo Pontífice pise suelo argentino el domingo 8 de noviembre a las 16.30 en el Aeroparque Jorge Newbery. Su agenda para esa primera jornada incluye un homenaje al general San Martín en la plaza homónima, un encuentro con el presidente Javier Milei, un acto protocolar con el cuerpo diplomático en el Palacio Libertad y su posterior traslado a la Nunciatura Apostólica.
El edificio de la Nunciatura, ubicado en la Avenida Alvear al 1400 en Buenos Aires, concentrará la parte más crítica del operativo de seguridad. Contará con un primer anillo a cargo de la seguridad vaticana y un perímetro totalmente cerrado desde el mediodía del 7 de noviembre hasta la tarde del 11, cuando el Papa deje el país rumbo a Perú.
La zona restringida al tránsito vehicular y con controles policiales estará delimitada por la Avenida del Libertador, Avenida Callao, Quintana, Juncal y Cerrito. Solamente podrán ingresar los frentistas, comerciantes y huéspedes de la zona que presenten su DNI a través de dos únicos puntos habilitados en Callao y Quintana, y en Libertad y Quintana.
Por otra parte, la ciudad registrará cortes de tránsito progresivos en torno al Monumento a los Españoles desde la madrugada del miércoles 4 hasta el lunes 16 de noviembre. En ese sector, la restricción vehicular será total sobre la Avenida del Libertador entre Sucre y Salguero para albergar el primer gran encuentro masivo con el Pontífice, programado para las 11.30 del lunes 9 de noviembre.









