Las proyecciones de las consultoras privadas anticipan que la inflación de octubre se ubicará en una variación mensual muy cercana al registro de septiembre, cuando alcanzó el 1,9%. Las estimaciones del sector privado oscilan en un rango estrecho que va del 1,6% al 2,1%, a la espera de que el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publique el informe oficial el próximo 12 de noviembre.
Dentro del mapa de estimaciones difundido por las principales firmas, entidades como Fundación Libertad y Progreso y Equilibra calcularon una suba del 1,8%. En una línea intermedia, EconViews estimó un 1,9%, mientras que mediciones de Analytica, Invecq y C&T proyectaron variaciones en torno al 2%, y Eco Go se ubicó en el extremo más elevado con un 2,1%. Por su parte, Orlando y Ferreres proyectó que el índice podría cerrar en aproximadamente 1,6%.
El principal motor detrás de este comportamiento estuvo impulsado por las presiones sobre la división de alimentos y bebidas. Al respecto, el economista Ricardo Delgado, de Analytica, indicó que el relevamiento del sector registró un incremento en el promedio de cuatro semanas, mientras que la firma LCG señaló que los productos de esta categoría acumularon semanas consecutivas de aumentos impulsados por factores climáticos y estacionales.
Al interior de esta categoría, los productos frescos encabezaron las subas con una fuerte disparada en las verduras, que en algunas mediciones registraron un incremento de hasta el 8,8%, ubicándose ampliamente por encima del promedio general del rubro. A esto se sumaron los aumentos en las frutas, mientras que otros componentes como las aguas, gaseosas, jugos, pescados y mariscos mostraron un ritmo más moderado.
A la presión de los alimentos se sumaron los incrementos registrados en tarifas de servicios regulados y los ajustes en los combustibles aplicados a fines de septiembre, además del impacto de los precios estacionales vinculados al turismo. Estos factores continúan ejerciendo presión sobre el índice general durante el último tramo del año, dificultando que el IPC logre perforar con mayor holgura el piso del dos por ciento mensual.










