El presidente Javier Milei recibió el premio Gratitud otorgado por la Coalición Latina por Israel durante la Noche de Celebración realizada en la Iglesia Visión de Futuro, en la Ciudad de Buenos Aires. En el evento, el mandatario ratificó su respaldo al gobierno de Benjamín Netanyahu y defendió el alineamiento de la Argentina con el Estado israelí.
Durante su discurso, el jefe de Estado sostuvo que el respaldo a esa nación no responde a una preferencia individual. “No defendemos a Israel por un capricho personal del Presidente de la Nación, sino porque hoy es el baluarte de nuestros valores en el mundo frente a quienes quieren destruirnos”, afirmó ante el auditorio, a la vez que lanzó la advertencia de que quienes se meten con Israel se meten con todo Occidente.
El mandatario también felicitó a Netanyahu por los resultados de las últimas elecciones y consideró necesario que se consolide un liderazgo fuerte y representativo para afrontar los desafíos de la actualidad. Asimismo, criticó a la izquierda internacional y cuestionó los reclamos de sanciones contra Israel ante el desarrollo del conflicto bélico en Medio Oriente.
En otro tramo de su intervención, Milei recordó los atentados contra la Embajada de Israel en 1992 y contra la AMIA en 1994, que dejaron 114 víctimas fatales. En ese sentido, destacó que la Justicia señala la responsabilidad de Irán y de Hezbollah, y contrastó la postura de su gestión con la de administraciones anteriores al señalar que su gobierno firmó acuerdos con la democracia liberal israelí.
Además de los temas de política internacional, el Presidente celebró la próxima visita del papa León XIV a la Argentina. Señaló que el acontecimiento, el primero de un pontífice desde la visita de Juan Pablo II en 1987, servirá para reforzar el compromiso con los valores judeocristianos que constituyen los cimientos de Occidente.
La distinción fue entregada por el pastor Mario Bramnick, presidente de la Coalición Latina por Israel, quien reconoció el respaldo del Gobierno argentino al pueblo judío, el reconocimiento de Jerusalén como capital israelí y el anuncio del traslado de la embajada.









