Estados Unidos celebra este martes 3 de noviembre las elecciones legislativas de medio término, conocidas como midterms. Los comicios marcan la mitad del mandato presidencial y funcionan como una evaluación directa de la gestión de Donald Trump, además de definir el equilibrio de poder en Washington para los próximos dos años.
La jornada electoral pone en juego la totalidad de las 435 bancas de la Cámara de Representantes y 35 escaños del Senado. Asimismo, los ciudadanos eligen gobernadores en 36 estados, junto con miles de cargos en legislaturas locales, autoridades judiciales y consultas populares sobre diversas normativas.
El Partido Republicano llega a estas elecciones con el control de ambas cámaras, aunque con mayorías muy ajustadas. En la Cámara baja defienden una ventaja mínima frente a los demócratas, mientras que en el Senado cuentan con 53 escaños frente a los 47 de la oposición.
Para que los demócratas logren arrebatar el control de cualquiera de las dos cámaras necesitan una ganancia neta de cuatro bancas. Un cambio de mando legislativo le otorgaría a la oposición herramientas clave para bloquear proyectos, frenar la agenda de la Casa Blanca y llevar adelante investigaciones parlamentarias.
Los primeros centros de votación abrieron de forma escalonada a las siete de la mañana de la Argentina, comenzando por el estado de Vermont. Más de 250 millones de electores están convocados a participar en unos comicios que también registran millones de votos anticipados emitidos de manera presencial y por correo en todo el país.








