Una serie de resultados electorales adversos en distintos países afectó a los principales aliados internacionales del presidente Javier Milei. Los reveses políticos se registraron en Brasil, en Israel y en las elecciones de medio término en Estados Unidos, además de la renuncia del mandatario Santiago Peña en Paraguay.
Ante este escenario, distintos expertos y exfuncionarios consideraron que el Poder Ejecutivo nacional debería replantear su estrategia diplomática. Los especialistas advierten sobre el riesgo de profundizar el aislamiento del país en los organismos internacionales si se mantiene una política exterior basada en afinidades personales.
El exvicecanciller Fernando Petrella señaló que los vínculos bilaterales deben sostenerse más allá de los gobiernos de turno. "Las relaciones diplomáticas se hacen entre países, no entre personas. Sobre esa base, hay que intentar siempre diversificar los vínculos", afirmó, y destacó la importancia de cuidar las relaciones históricas con Estados Unidos, Israel y Brasil.
En la misma línea, el sociólogo Gabriel Puricelli sostuvo que la política exterior argentina estuvo centrada en afinidades ideológicas durante los últimos tres años. Para el coordinador del programa de política internacional del Laboratorio de Políticas Públicas, las derrotas de los socios externos obligan a transitar hacia una diplomacia más tradicional, aunque expresó dudas de que el mandatario adopte ese camino.










