La inminente llegada del papa León XIV mantiene en intensa actividad a los funcionarios del gobierno de Javier Milei, quienes ultiman los detalles de la logística y analizan los temas más delicados de la agenda para evitar traspiés en el debate público.
Entre las actividades previstas, el paso del Sumo Pontífice por el Cottolengo Don Orione, ubicado en Claypole, genera preocupación en el oficialismo debido a la sensibilidad del tema de la discapacidad, un área que atravesó tensiones, protestas y reclamos presupuestarios durante la gestión.
Desde el entorno oficialista reconocen en reserva que esta parada será una de las más complejas del recorrido, ya que instala en la discusión pública un asunto incómodo para la administración nacional y enfrenta antecedentes de fuertes cruces con distintos sectores de la Iglesia.
Para descomprimir la situación y atender los reclamos, el Ejecutivo impulsó una iniciativa legislativa destinada a regularizar deudas con prestadores y fijar montos para las pensiones no contributivas, un proyecto que ya recibió media sanción en Diputados y avanza en el Senado.
Otro de los aspectos centrales bajo la órbita de la ministra Alejandra Monteoliva es el operativo de seguridad, el cual contempla la supervisión de los eventos masivos, los traslados y las apariciones del Papa en el conurbano bonaerense como una prueba clave para demostrar la capacidad de gestión.










