El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pronosticó este jueves un acuerdo inminente y de gran magnitud con el gobierno de Vladimir Putin. Según indicó el mandatario, el entendimiento no se limitará al conflicto en Ucrania, sino que podría abarcar a toda Europa.
Las declaraciones del líder republicano se produjeron ante la prensa y generaron expectativa, aunque no brindó precisiones sobre los términos de la negociación ni mantuvo conversaciones previas con los funcionarios ucranianos presentes en la Casa Blanca. Los dichos avivaron temores en Europa sobre un posible acercamiento a Rusia que derive en un pacto desfavorable para Ucrania.
En un hecho poco habitual para la política internacional, la primera dama Melania Trump tomó protagonismo al recibir en la Casa Blanca a representantes de Kiev y de Moscú. Su intervención busca potenciar una nueva tregua tras el cese del fuego de seis días que finalizó el domingo en la ciudad ucraniana de Oleshky.
La esposa del mandatario, nacida en Eslovenia, instó a lograr un alto el fuego más duradero y señaló que entregó cartas personales dirigidas a Vladimir Putin y a su par ucraniano, Volodimir Zelenski. Además, calificó la tregua en Oleshky como una muestra de cooperación que sienta un precedente significativo para la región.
Estas gestiones diplomáticas ocurren antes de las conversaciones trilaterales previstas para la próxima semana en Abu Dabi. Estos encuentros marcarán las primeras negociaciones directas entre Rusia, Ucrania y Estados Unidos desde el mes de febrero.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, indicó que mantuvo una conversación detallada con los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner para avanzar en las tratativas orientadas a poner fin a la guerra.





